La información es la clave

Acertadamente, C. J. Cherryh afirmaba que “el comercio no trata sobre mercancías, trata sobre información. Las mercancías se sientan en el almacén hasta que la información las mueve”. De esto se deduce, también, que lo importante no es únicamente aumentar el volumen de ventas. Lo más importante es, con cada meta, satisfacer a nuestro cliente y fidelizarlo a nuestra marca. ¿Os habéis preguntado entre cuántos competidores podrían elegir?

Información en tiempo real

Nos encontramos en una nueva era desde que Internet irrumpió en nuestra vida profesional. La inmediatez a la que nos permite acceder este nuevo canal de comunicación ha abierto las puertas a nuevas exigencias por parte de nuestros clientes. Si antes buscaban información, ahora la exigen, además, en tiempo real.

En las organizaciones dedicadas a la fabricación de productos y al transporte, la correcta entrega de los productos por parte del cliente es una parte fundamental de la experiencia del usuario. No se trata únicamente de entregar las mercancías en el plazo temporal estipulado, sino también de hacerlo con la mayor rigurosidad y garantizando la satisfacción del cliente.

Durante el tiempo que transcurre desde que un vehículo abandona las instalaciones hasta que entrega los envíos al cliente, pueden acontecer multitud de contratiempos. Desde atascos inesperados hasta averías. Ser conocedor de estas situaciones permite a las organizaciones alertar a sus clientes para reorganizar las entregas en un tiempo distinto al estimado, proyectar una imagen de transparencia y, al mismo tiempo, estrechar vínculos con nuestros clientes.

Recepción de la información

Los operadores logísticos de las organizaciones reciben en tiempo real la información sobre las incidencias en el mismo momento en el que el transportista las incluye en la plataforma. Este hecho evita llamadas innecesarias durante la conducción y poder dar respuesta a los clientes antes, incluso, de que nos llamen por teléfono.

Olbo